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El juego favorece el aprendizaje, la motivación y el interés por el conocimiento. Además, si se realiza en un espacio libre, permite experimentar con los sentidos, realizar actividad física y prevenir el sobrepeso y la obesidad. Asimismo, propicia un espacio de socialización donde los propios niños, en un entorno de libertad, negocian y establecen sus propias reglas, aprendiendo valores importantes para su futura vida adulta. www.observatoriodeljuego.es

Pero este espacio libre, que entre otros puede ser la calle, está desapareciendo, al tiempo que se reduce drásticamente el tiempo de juego. Como apuntan desde el Observatorio del Juego Infantil “Los adultos, por temor al futuro de nuestros hijos, tendemos a acortar su vida de niños anticipándonos a sus necesidades de adultos. Ocupamos su espacio de actividades que consideramos importante y percibimos que el juego no es demasiado importante, cuando es un derecho de la infancia, el más importante y representativo de esta etapa de la vida”.

Verano para jugar en la calle

A pesar de que si miramos atrás era en esta época cuando las calles se llenaban de niños jugando al caer la tarde, hoy en día, en verano, las calles están desiertas de niños. Han sido ocupadas por los adultos, relegando el juego al espacio delimitado de los parques. Pero estos parques han sido diseñados de forma determinada, dejando poco espacio para la libertad creativa de la imaginación de los niños, por lo que como afirma Gonzalo Jover, director del Observatorio del Juego Infantil, “el niño se se puede terminar aburriendo en un parque ya que lo que más le gusta del juego es la libertad que éste le aporta”.

¿Cómo medir el cumplimiento del derecho del niño al juego?

El principal problema que enfrenta el Observatorio del Juego Infantil para poder medir el grado de cumplimiento del Derecho al Juego del niño en nuestro país es que no existe información suficiente ni indicadores al respecto. Igual que existen indicadores para factores como la salud, la educación, etc, el juego, uno de los principales derechos de la infancia, carece de estos indicadores que permitan obtener datos relevantes.

Por este motivo, el Observatorio lleva a cabo iniciativas que fomentan la investigación y el estudio sobre el juego. Una de ellas son los Premios al Mejor Trabajo Fin de Master sobre el Juego que en 2016 celebró su tercera edición.

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Esta mañana, en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, se ha hecho entrega de este reconocimiento a los dos proyectos ganadores de la edición 2016 que han recaído en:

  • Vicent Vicens Sastre, diplomado en Magisterio, especialidad Educación Física, por la Universidad Jaume I de Castelló, con su trabajo “La pelota valenciana como recurso lúdico-socioeducativo”. Este proyecto trata de analizar el papel de “la pelota valenciana” como recurso educativo por sus componentes culturales, patrimoniales e históricos, además de los físico-motrices.
  • Jon Iriondo Otxotorena, licenciado en Matemáticas por la Universidad de Valladolid y Máster en Educación Secundaria por la Universidad Internacional de la Rioja con su trabajo “Mejora didáctica en la transición de la aritmética al algebra en el primer ciclo de la ESO basada en la ludificación”. Este proyecto analiza la introducción al algebra en determinada etapa escolar y diseña experiencias interactivas de ludificación para facilitar la tarea a los alumnos.